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Sabático en Madre

Archivado en Personal • Fecha: 26-01-2007 18:42:55

Planeta MadreVida 33, año 26 y (retrospectivamente) año 16. Para un expatriado semi-inadaptado como yo, una de las alegrías más grandes es poder romper con la rutina y pasar un año entero en el planeta natal de uno, y ver a los familiares y los amigos de siempre. Y tuve la excusa perfecta para una escapada así hace diez años.

Seguramente todos lo recordaréis, porque fue muy sonada la celebración del Año por la Paz en toda la Galaxia, diez años atrás. Bueno, se suponía que iba a celebrarse en toda la Galaxia, aunque al final, paradójicamente, las agrupaciones estelares en las que más falta haría un evento así no se sumaron a la iniciativa, concretamente casi todas las agrupaciones de los sectores 6 y 8, incluida Xáng. Por tanto en Xáng no nos concedieron los meses libres de los que disfrutaron los habitantes de otros sectores galácticos para poder dedicarse en pleno a las celebraciones. A pesar de esto, yo decidí tomarme un año sabático y regresé a mi planeta natal en la agrupación Taurus (sector 3), no solo para participar del Año por la Paz sino también para reunirme con mis familiares y amigos, que no había visto desde mi vida anterior.

Todo viaje intersectorial es en general aparatoso, pero el mío esta vez fue especialmente incómodo. Algunas personas critican los viajes mediante teletransmigración debido al cierto riesgo que implican, y a su alto coste. Pero, a pesar de todo, es la forma más cómoda de hacer un viaje de diez mil pársec, sobre todo si no se dispone del tiempo suficiente para ir recorriendo las corrientes de éter en cápsula, de sistema estelar en sistema estelar, como hacían los galactonautas antiguos.

Quizá alguno de vosotros no haya viajado nunca por teletransmigración, así que, sin dudarlo, os recomiendo que lo probéis si os surge la oportunidad. Mi único consejo es que elijáis con cuidado la compañía de transporte hiperetéreo, algo que fue mi gran fallo hace diez años. Pero lo cierto es que por aquellas fechas había mucho más movimiento de teletransmigradores en la Galaxia de lo que es normal (por lo del Año por la Paz), y tuve pocas opciones ya que casi todas las compañías se vieron saturadas. Entre esas pocas opciones elegí la compañía llamada Oryx Hyperways. Y elegí mal.

Como sabéis, un viaje por teletransmigración comienza de forma muy parecida al proceso de transmigración de una vida a la siguiente, salvo que, por ejemplo en mi caso, en vez de dirigirme al Departamento de Transmigración del planeta Swnploo, tengo que ir al Centro de Hipercápsulas y Terminal de Teletransmigración (TTT) del planeta Danmung (viaje más bien corto, de menos de un día, porque Danmung no queda lejos del planeta Intram). Una vez ahí la compañía en cuestión se encarga de copiar mis enlaces neuronales en una caja MENTE (no la mía, que la dejo en casa como copia de seguridad) y transportarla hasta su destino por hipercápsula, mientras que mi cuerpo queda conservado en los almacenes de la TTT de forma criogénica hasta mi regreso.

En la terminal de destino tiene que haber en espera un clon mío que pueda recibir mis enlaces neuronales. Esta es la parte realmente costosa del proceso y que requiere de una preparación con bastantes años de antelación, ya que, antes de poder preparar mi clon en el planeta de destino, necesitan recibir una muestra de mi tejido orgánico (que debe ser enviado por cápsula ordinaria ya que el transporte en hipercápsula podría dañarlo). Por suerte, cuando viajo a mi planeta natal me ahorro esta parte porque puedo usar el cuerpo que dejé ahí antes de trasladarme.

Pero existe una complicación, y es que en trayectos hiperetéreos realmente largos, como este caso, el viaje tiene que hacerse en dos tramos como mínimo y, a veces, dependiendo de la compañía, esto quiere decir que hay un tiempo de espera en la terminal intermedia en el que los enlaces neuronales tienen que ser transferidos a un clon temporal, para dejar libre la caja MENTE. Las compañías de transporte hiperetéreo se ocupan de preparar ese clon temporal, normalmente uno de maduración rápida y bajo coste, que suele ser incómodo, de movimientos torpes, o miope, o feo, o varias cosas a la vez. Pues bien, como os estaréis imaginando, cuando hice aquel viaje hace diez años parecía que todo iba bien, llegué a la TTT del planeta Danmung, me introduje en la unidad de transferencia de enlaces neuronales y almacenaje criogénico, y mi siguiente recuerdo fue el de ocupar un clon mío pero algo grandón y con bigote en la TTT de la agrupación Oryx, en el sector 8. Y entonces fue cuando me dijeron que la hipercápsula en la que yo venía desde Xáng se había retrasado tres días y que la siguiente, la que debía transportar mis enlaces neuronales hasta la agrupación Taurus, había partido ya. Por tanto debía esperar a la siguiente, ¡un mes!

No hace falta que diga que ese mes se me hizo bastante largo. Lo pasé en un planeta casi desértico, en el que las noches eran de color púrpura y una enorme luna se alzaba sobre las dunas de forma idéntica cada noche. Yo siempre había pensado que los planetas poco habitables como ése, sencillamente no se habitaban, pero parece ser que sí. Pero a pesar de tener pocos habitantes, de forma regular podía escuchar una especie de cánticos rituales que llegaban desde varias direcciones, creo que desde unas torrecillas distribuidas por todo el planeta. Los pocos habitantes de Oryx con los que tuve trato durante aquel mes me parecieron gente extraña. A pesar de ser de raza humana como nosotros, tienen algo que los hace más sombríos e inquietantes, posiblemente antiguos episodios de mestizaje con individuos de la agrupación Shere. Decidí que no deseaba volver por allí de nuevo. Además, el cuerpo que tuve que usar todo ese mes era, como me esperaba, bastante incómodo.

Por suerte, cuando finalmente llegué a la agrupación Taurus todo fue bien, salvo que había perdido un mes de mi precioso año sabático. Pero estuve muy feliz de regresar a Jyna, al planeta Madre, mi planeta natal, mi añorada tierra convaleciente, ¡después de tanto tiempo! Pero todo seguía prácticamente como la última vez. Ese planeta parece estar eternamente en obras. Lo habían intentado dejar algo arreglado para la celebración del Año por la Paz, pero todavía quedaban muchas secuelas de la Gran Catástrofe, y eso que han pasado tantos siglos desde aquello. Mi querida familia sí tenía cambios importantes desde mi última visita, ya que mis padres, Sacarel y Rigomat, ahora son Transmigradores Ilustres y se dedican a lo que les da la gana, sin tener que trabajar pero pudiendo transmigrar de todas formas. Realmente me alegro por ellos, además se lo merecen. Por otra parte, una de mis hermanas, Sarima, decidió dejar de transmigrar, y por tanto llevaba una vida alegre y despreocupada parecida a la de mis padres, sin necesidad de trabajar para ganarse una transmigración. Sin embargo, ya por entonces, desde el planeta en el que ella había estado trabajando durante sus últimas vidas gestionando programas de equilibrio de redes sociales, y también desde varios otros planetas donde habían oído hablar de ella, le llegaban continuamente invitaciones a reincorporarse al programa de transmigración, porque no encontraban a nadie que hiciera ese trabajo tan bien como ella. Recientemente me han llegado noticias de que al final ha aceptado la oferta en uno de estos otros planetas. ¡Es un alivio saber que Sarima no está viviendo su última vida!

Algo que me llamó mucho la atención durante mi estancia en el sector 3 es lo poco acostumbrado que estoy ya a estar entre humanos. Allí, claro, todos son humanos, y al encontrarme entre ellos me sentía extraño, como si no me diera cuenta de que yo también soy uno de ellos. Sus rasgos me empiezan a parecer ajenos, y digamos que feos, por estar ya tan habituado a los rasgos xángianos. Cuando veo a personas humanas me desagrada su estatura alta, sus andares desgarbados, sus pieles de tonalidades enfermizas y colores desiguales, sus narices enormes, sus ojos rodeados de arrugas, sus labios inexpresivos y descoloridos, y todo ese vello en los brazos... Quizá las manos humanas son lo que menos me desagrada, porque la verdad es que los dedos xángianos son demasiado largos y puntiagudos.

En fin, como gran final a una historia tan larga, solo me queda añadir que mi año sabático se me pasó bien rápido pero que lo disfruté bastante, que las celebraciones del Año por la Paz fueron esperanzadoras a pesar de su tono ligeramente hipócrita, que gracias a estas celebraciones pude también encontrarme con amistades que ahora viven en otras agrupaciones de los sectores 3 y 5, y que, al cabo de tan sólo unos meses, me encontraba de nuevo de vuelta hacia Xáng y de nuevo haciendo escala de hipercápsula en la agrupación Oryx y, sí, increíble pero cierto, ¡me volvieron a tener ahí otro mes de demora, en el condenado planeta desértico del que ya ni me acuerdo del nombre! Mi indignación no tiene nombre. Así que advertidos quedáis: si queréis viajar sin problemas, ¡sacad a Oryx Hyperways de vuestros esquemas!

Escrito por Andrómedo
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Comentarios

  1. ¡Jamás Oryx Hyperways! quedo informado.
    Seria un detalle para con tus lectores que posteases alguna imagen de tu clon temporal en Danmung.
    Celebro que encontraras tan bien a Sacarel, Rigomat y Sarima. Espero que hoy en día continúen así.

    Bart — 29-01-2007 11:01:17

  2. Bienvenido al club. ¡Qué bien poder leerte de nuevo! Yo casi había perdido las esperanzas.
    Si entiendo bien, lo que nos cuentas pasó hace diez años. Me muero de ganas de saber qué ha pasado mientras tanto.
    Saludos afectuosos desde Helios

    Menavera — 30-01-2007 18:16:29

  3. Gracias por el consejo. no mas Oryx Hiperways. Copiado.

    Creo que pudo haber sido peor. Imagina que hubieran estropeado tu caja MENTE, y para traer la que tienes en casa (o una copia) hubiera sido bastante mas tardado, O que tu cuerpo en Jyna no hubiera estado listo...

    Saludos, Bro!

    Gusgo — 31-01-2007 15:39:51

  4. Muchas gracias por vuestros saludos, Gusgo, Menavera y Bart! Y disculpad por mi demora en contestaros.

    Gusgo, tienes toda la razón, he oído de casos mucho peores al mío, lo que me jo incomoda es perder dos meses del año sabático así a lo tonto, con lo que me costó que me lo concedieran, y sabiendo que en lo que me queda de vida posiblemente no voy a tener más...

    Menavera, gracias por tu interés. Desde que regresé de mi sabático hace ahora casi once años me han pasado un par de cosas dignas de mención, pero os las iré contando una por una.

    Bart, mi familia sigue bien, me enviaron un teleholograma hace un par de meses. Creo que no guardé ninguna imagen de mi estancia en Oryx, lo siento, y creo que mucho menos del antiestético clon de mí mismo que me dieron como cuerpo, que acentuaba todas mis fealdades. Casi prefiero olvidar ese episodio. Mi próxima teletransmigración se la confiaré a Xáng Hyperways, a ser posible sin escalas, y me dejaré de gaitas galácticas.

    Saludos desde el sector 6!

    Andrómedo — 16-02-2007 11:33:06

  5. esos reencuentros le hacen tanto bien al corazon!

    tuve uno asi hace algunos meses


    te hacen sentir recargado

    y considerare en ingnorar a Oryx en lo que a viajes se refiera

    Dinorider — 10-03-2007 15:17:06

  6. Me tenía muy preocupada lo de Sarima (y no poder entrar a comentar esta Bitácoras, siempre tan sensible). A dios gracias recapacitaron (ambas).
    Yo estoy viviendo algo similar con eso de los clones horrorosos. Estoy viendo de transmigrar mi blog temporalmente a algún otro planeta más amable, y para eso abriendo en bloggers uno que se siente como el grandón bigotudo este que te ofrecieron en Danmung. Me quedaré en el nuevo planeta un tiempo hasta que Bitty se recupere de su tragedia, pero es todo tan feo...
    En fin... cosas del espacio, que le dicen.
    Una alegría inconmensurable volver a saber de vos, Andro. Un beso.

    Laviga — 14-03-2007 11:40:38

  7. Qué alegría ver que has escrito de nuevo... Sí, lo sé, lo he visto tardísimo. Qué desastre, no? pero aaaay, tienes que avisar cuando vuelvas... :P

    Brontë — 17-05-2007 11:04:56

  8. Amigo Andrómedo:

    Mucho tiempo sin noticias tuyas. Quiero decirte que, en justicia, acabo de linkearte,,,ya que llegamos, en su tiempo, a interactuar bastante en el blog.
    Tus artículos muy interesantes, aunque se extraña un nuevo post.
    saludos desde el congelado invierno de Santiago de Chile:)

    Eduardo Waghorn — 26-07-2007 18:00:53

  9. he... yo te busco pero no estas???... enfin... se fueron todos, ni bart quedó... y no me digas que hasta la bronté se piró... hoooola! estás?????

    Pal — 30-07-2007 22:35:23

  10. Un abrazo desde Chile. La primavera se acerca!!!

    Eduardo Waghorn — 30-08-2007 00:32:06

  11. Saludos desde Chile primaveral!
    Mi blog acaba de cumplir dos años, si gustas echa un vistazo.

    Eduardo Waghorn — 04-09-2007 20:09:08

  12. Ese don Adro, que ya regrese, que ya no lo busca la policia intergaláctica...

    Saludos, bro!

    GUSGO — 11-01-2008 00:35:11


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